Normalización en acción

CTN 36 Siderurgia

El CTN 36 trabaja para desarrollar normas clave para el sector siderúrgico. Sus más de 500 estándares vigentes tienen numerosas ventajas: a los fabricantes les facilitan la comercialización de los productos en los mercados globales; a los usuarios les proporcionan confianza en la seguridad y calidad de los productos y a las Administraciones les ayudan en el despliegue de las políticas públicas.

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El sector siderúrgico ha venido jugando históricamente un destacado papel dentro de la industria española. Se calcula que en 2018 el sector del acero empleó a 22.284 trabajadores, tuvo una producción de 14,3 millones de toneladas y un consumo aparente de 14,5 millones de toneladas1.

 

Este sector se enfrenta a diversos retos, como el comercio global o una producción sostenible y respetuosa con el medio ambiente. En ellos, tanto la reglamentación como las normas técnicas son eficaces aliados de la industria para superarlos con éxito.

 

Respecto al comercio, la siderurgia tiene que competir en un mundo cada vez más globalizado. El año 2018 estuvo marcado por los conflictos comerciales en torno a los productos siderúrgicos. Por ello, la Comisión Europea ha establecido recientemente una reglamentación para permitir la adopción de medidas de defensa comercial y de salvaguardia.

Sostenibilidad

Otro de los retos de la siderurgia es el desarrollo de una actividad cada vez más respetuosa con el medio ambiente y la sostenibilidad. Por ello, se han desarrollado diversas normas técnicas en respuesta a las políticas y directivas europeas, como el Esquema de Comercio de Emisiones que establece límites a la emisión de gases de efecto invernadero. En un ámbito nacional, destacan la Estrategia Española de Economía Circular y el Pacto por una Economía Circular, en el que participa esta industria.

 

Asimismo, muchos productos siderúrgicos están cubiertos por el Reglamento Europeo de Productos de Construcción Nº 305/2011, que establece las condiciones para la comercialización de los productos de construcción en la UE. Así, son numerosos los productos de acero que cuentan con una Norma armonizada y, por tanto, deben llevar el marcado Logo CE conforme a ella.

 

La legislación española usa las normas técnicas relacionadas con la siderurgia como apoyo a la reglamentación; por ejemplo, en el Código Técnico de la Edificación (CTE), la Instrucción de hormigón estructural (EHE-08), la Instrucción de Acero Estructural (EAE), el Pliego de Prescripciones Técnicas Generales para obras de carreteras y puentes (PG-3) o el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT).

Campo de actividad CTN 36

El campo de actividad del CTN 36 es la normalización de:

 

  • Las técnicas, sistemas, procedimientos y códigos de buena práctica utilizados en la siderurgia.
  • Los productos brutos, semiproductos, productos acabados y de primera transformación y derivados elaborados por las industrias siderúrgicas y de primera transformación, las materias primas empleadas en la fabricación de arrabio y acero y las ferroaleaciones en sus aspectos de terminología y definiciones, clasificación, proceso de producción, características, ensayos tanto físicos como químicos (análisis) y condiciones de su muestreo e inspección.

Quedan excluidos la fundición de hierro y sus productos; carbón y coque; materiales de hierro, productos sinterizados y los cables de acero para minería.

 

Este Comité se estructura en 12 subcomités, que van desde los métodos de ensayo y de análisis químicos, hasta los distintos tipos de aceros, pasando por el alambrón y alambre o las chapas y bandas de acero para usos eléctricos y magnéticos, entre otros.

 

El CTN de siderurgia está compuesto por 38 vocalías: representantes de la Administración central, empresas fabricantes, laboratorios de ensayo, asociaciones de ámbito nacional o centros de investigación, entre otros. El Presidente del CTN 36 es Gonzalo Sotorrío, mientras que la secretaría la gestiona Calidad Siderúrgica – CALSIDER.

 

Este CTN tiene 524 normas vigentes, de las cuales 169 son españolas UNE y el resto, la gran mayoría, adopción de normas europeas.

 

En el ámbito de la sostenibilidad y el medio ambiente el Comité es responsable de normas importantes como la UNE 36901:2018 que establece los requisitos para desarrollar un sistema de gestión de la sostenibilidad siderúrgica o las UNE 36904 (Partes 1 y 2) sobre declaraciones ambientales de producto.

 

Entre los trabajos en curso más destacados, se encuentra el proyecto PNE-prEN 10025 Productos laminados en caliente de aceros para estructuras.

Ventajas

Las ventajas de la normalización para el sector siderúrgico son numerosas:

 

  • Para los fabricantes facilita la comercialización de los productos dentro del mercado europeo y para la exportación internacional, gracias a las normas de producto armonizadas y al marcado Logo CE;
  • A los usuarios proporciona confianza en cuanto a la seguridad y calidad de los productos empleados;
  • Para las Administraciones públicas, facilita la elaboración de pliegos de condiciones y legislación;
  • A los laboratorios de ensayo, proporciona métodos de ensayo normalizados para los distintos productos.
  • La normalización permite además la certificación de productos, como la Marca AENOR Marca Aenor, evidenciando el cumplimiento de requisitos definidos en las normas.

1 Datos obtenidos de la Memoria 2018 de UNESID

CTN 36 Siderurgia

CTN 36 Siderurgia

Fotografía: Gustavo Granero

Nº de vocalías

38

Nº de normas publicadas

524

Presidente

Gonzalo Sotorrío                        

Secretaría

Eugenio García

Responsable de Normalización y Sostenibilidad en Calidad Siderúrgica - CALSIDER

Opinión

Opinión

Pioneros en la normalización europea

Gonzalo Sotorrío
Presidente
CTN 36

El siderúrgico siempre ha sido considerado un sector estratégico de indudable importancia a lo largo de todo el siglo XX y hasta el presente. A esta importancia no ha sido ajena la normalización de sus productos.

 

Existen singularidades en su normalización. En España desde hace muchos años ya se vio la necesidad de realizar una tipificación de los aceros por una designación simbólica y numérica que se ha mantenido hasta hoy, adaptándose en cada momento a la evolución de los aceros que se iban produciendo. Cada vez más la complejidad de estos ha ido creciendo como respuesta a las necesidades de las industrias de las que el acero es componente importante de sus producciones.

 

Otra característica que distingue a la normalización de la siderurgia es que fue pionera en Europa. El Tratado de París del Carbón y el Acero, germen de la actual Unión Europea, estableció desde su nacimiento unas normas consensuadas y elaboradas por las instituciones del Tratado, las Euronormas, que han subsistido hasta la actualidad revisándose para convertirse en Normas Europeas.

 

En estos momentos la normalización española que desarrolla el CTN 36 está principalmente ocupada en adoptar como normas nacionales UNE las que se aprueban en el seno del Comité Europeo de Normalización (CEN).

 

Este condicionante de la normalización europea no impide el desarrollo de normas netamente nacionales en productos estratégicos para la industria nacional y en temas de plena actualidad como son las normas españolas para la gestión de la sostenibilidad en las empresas siderúrgicas UNE 36901 y UNE 36904.

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