La Norma UNE 179011 especifica los requisitos mínimos para que la consulta sanitaria prestada de manera no presencial pueda denominarse teleconsulta. Aquí especificamos algunos de ellos.
Se establecen modalidades de teleconsulta en función de estos tres aspectos: programación, temporalidad y recursos tecnológicos que se emplean para su desarrollo.
Las actuaciones que se pueden prestar por teleconsulta son:
Para poder prestar un servicio adecuado para cada paciente, la modalidad de teleconsulta que se le ofrezca siempre debe adecuarse a sus necesidades y preferencias, a sus habilidades con las herramientas informáticas y a la diversidad de sus capacidades, tanto físicas, como sensoriales o cognitivas.
La entidad prestadora del servicio debe realizar encuestas a pacientes, representante legal o sus personas de apoyo para medir el nivel de satisfacción con la calidad del servicio de teleconsulta e identificar oportunidades de mejora desde la perspectiva del paciente.
Los pacientes pueden acceder a los profesionales de forma no presencial, utilizando los distintos canales de comunicación y aplicaciones habilitados al efecto para obtener información o asesoramiento sobre la prevención, el diagnóstico, seguimiento, tratamiento o monitorización de su proceso de salud.
El profesional debe identificarse según se indica en la norma y verificar la identidad del paciente o de su persona de apoyo autorizado.
La entidad prestadora del servicio debe asegurar que los profesionales que utilizan los servicios de teleconsulta están capacitados y disponen de conocimientos actualizados en el uso adecuado de las tecnologías.
El profesional sanitario que realice el proceso asistencial de teleconsulta, antes de la prestación del servicio, debe comprobar que la modalidad es adecuada al contexto clínico y a las características del paciente.

Seguimos con la serie de ilustraciones en las que se muestran las normas UNE que contribuyen a garantizar la seguridad de los productos, en el marco del Observatorio de Vigilancia de Mercado de UNE. Esta segunda entrega pone el foco en los productos industriales de consumo doméstico.
Con este número iniciamos una serie de tres ilustraciones en las que se mostrarán las normas UNE que contribuyen a garantizar la seguridad de los productos, en el marco del Observatorio de Vigilancia de Mercado de UNE. Comenzamos con los productos de la infancia y el ocio.
Las normas UNE facilitan viajar por carretera, tren, avión o barco, haciendo que los desplazamientos sean más seguros y sostenibles. Aquí destacamos algunas de ellas.
El 28 de abril se celebra en todo el mundo el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo. Además de las Normas UNE-EN ISO 45001 de sistemas de gestión de la SSL y UNE-ISO 45003 de gestión de riesgos psicosociales, varios estándares UNE ayudan a las organizaciones a ofrecer entornos seguros y saludables.
Los libros forman parte de nuestras vidas. El 23 de abril se celebra el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor. Las normas UNE hacen posible disfrutar del placer de la lectura, ya sea en su formato en papel tradicional o en las distintas aplicaciones digitales.